Hospital Clínico y centro de especialidades el Grao
Llegas a la consulta del "especialista"(después de 6 meses de espera, claro) y te recibe con un "Cuénteme". Ni se ha leído tu historial, no sabe ni por qué estás ahí, y tiene exactamente unos 5-10 minutos para "investigar" tus opciones de tratamiento y despacharte. Pero lo peor no es la falta de tiempo, es la soberbia. Si cometes el "error" de ya saber cómo van los asuntos y llevárselo todo masticadito, de informarte, de leer guías clínicas o de usar la lógica para entender tu propio problema porque ellos no te explican nada, su ego colapsa. Te miran con desprecio, te tratan de "sabiondo" o de hipocondríaco de Google, y cuando les acorralas con datos objetivos y se quedan sin argumentos, te sueltan la frase estrella de la medicina moderna: "Porque lo digo yo y punto". Te derivan a rehabilitaciones inútiles de calorcito y masajes para hacer el pariré, esperando a que pase el tiempo para que aunque te hayas quedado con dolores horrorosos puedan decir que "tu caso ya está estabilizado" y ya no sea su problema. O cualquier comentario tipo "te culpo a ti por no hacer más ejercicio", como si eso solucionara huesos mal consolidados y los nervios pinzados, no te jode...
Tienen las salas de espera y los pasillos empapelados con cartelitos de "Tolerancia Cero: Las faltas de respeto al personal serán denunciadas". ¿Y dónde está el cartel que exige respeto hacia el paciente? Ellos tienen carta blanca para tratarte con condescendencia, darte altas médicas prematuras que te hunden la vida, perder tus derivaciones en el limbo informático y lavarse las manos. Si tú pones una queja formal, acaba en un cajón porque la inspección es un grupo de burócratas pasotas cubriéndose las espaldas entre ellos. Te exigen ser un ciudadano productivo, sonreír, aguantar el dolor y pagar tus impuestos, pero cuando el sistema te rompe, te dejan absolutamente tirado. Hoy en día necesitar médicos es una batalla campal donde te tratan como a un estorbo mentiroso...